Tras semanas de incertidumbre parlamentaria, el Gobierno ha aprobado finalmente un nuevo Real Decreto-ley centrado exclusivamente en la revalorización de las pensiones, separando esta medida del resto de iniciativas incluidas en el denominado escudo social.
El Consejo de Ministros en su reunión del día 3 de febrero ha aprobado un Real Decreto-ley que consolida la revalorización de las pensiones y prestaciones públicas para 2026. Aunque el incremento ya se aplicó desde enero, el texto fija el marco completo para todo el ejercicio y añade otras medidas relevantes en materia de Seguridad Social y cotizaciones.
En conjunto, la medida afecta a casi 13 millones de pensiones y prestaciones, incluyendo pensiones contributivas, no contributivas, Clases Pasivas, Ingreso Mínimo Vital y determinadas ayudas familiares vinculadas a discapacidad.
No todas las pensiones suben al mismo ritmo ni por las mismas razones. El porcentaje general puede inducir a error si no se analiza el tipo de prestación concreta.
Subida general de las pensiones contributivas
Las pensiones contributivas del sistema de Seguridad Social y las de Clases Pasivas del Estado se incrementan un 2,7% con carácter general. Este porcentaje no es arbitrario: responde al IPC medio calculado entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, conforme a la fórmula legal vigente.
Con esta actualización se da cumplimiento al compromiso asumido en la Ley 20/2021, que blindó la revalorización automática de las pensiones para evitar pérdidas de poder adquisitivo.
En términos prácticos, el incremento supone unos 570 euros más al año en una pensión media de jubilación, y alrededor de 500 euros anuales en la pensión media del sistema.
La revalorización se aplica sobre la cuantía reconocida, no sobre la pensión máxima teórica. En pensiones altas, el efecto puede verse limitado por los topes existentes.
Pensiones mínimas, no contributivas e Ingreso Mínimo Vital
Aquí se concentran los incrementos más elevados. El Gobierno mantiene la senda de mejora iniciada en ejercicios anteriores, con subidas muy por encima del IPC.
- Pensiones mínimas: aumento superior al 7%, que se eleva hasta el 11,4% en los casos de pensiones con cónyuge a cargo y viudedad con cargas familiares.
- Pensiones no contributivas y IMV: incremento del 11,4%.
- Pensiones SOVI: revalorización del 7,07%, alcanzando los 599,60 euros mensuales en las no concurrentes.
Estas cifras responden a una política deliberada de refuerzo de rentas más bajas y situaciones de mayor vulnerabilidad económica.
En muchas prestaciones mínimas y no contributivas, el acceso y la cuantía final dependen de los ingresos del conjunto del hogar, no solo del titular.
Cuantías concretas que conviene conocer
Algunas cifras ayudan a aterrizar el impacto real de la medida:
- Pensión mínima de jubilación con 65 años o más y sin cónyuge: 13.106,80 euros anuales.
- Con cónyuge a cargo: 17.592,40 euros anuales.
- Asignación por hijo a cargo con discapacidad ≥ 65%: 5.962,80 euros anuales.
- Asignación por hijo a cargo con discapacidad ≥ 75%: 8.942,40 euros anuales.
Estas cuantías pueden verse afectadas por incompatibilidades, límites de rentas o concurrencia con otras prestaciones.
Complemento para la reducción de la brecha de género
El complemento destinado a corregir la brecha de género en pensiones también se revaloriza en un 2,7%, aplicándose sobre la cuantía ya reconocida en 2025.
Este complemento sigue teniendo un papel relevante en muchas pensiones de jubilación y viudedad, especialmente en trayectorias laborales interrumpidas.
El complemento no se concede de oficio en todos los casos y puede requerir solicitud o revisión si existen cambios en la situación personal.
Otras medidas relevantes en Seguridad Social
El Real Decreto-ley no se limita a actualizar pensiones. Incluye también ajustes que afectan a colectivos concretos y a la gestión del sistema:
- Nueva cotización adicional para bomberos forestales y agentes forestales y medioambientales, que permite activar coeficientes reductores para anticipar la jubilación.
- Prórroga hasta finales de 2026 de la compatibilidad entre pensión y trabajo para médicos de Atención Primaria, pediatras y médicos de familia.
- Actualización de bases y grupos de cotización, con un tope máximo fijado en 5.101,20 euros mensuales.
- Ajustes en el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, la cuota de solidaridad y, en el caso de autónomos, prórroga de los tramos de rendimientos netos vigentes en 2025.
Las modificaciones en cotización pueden tener efectos indirectos en futuras pensiones, especialmente en carreras laborales cercanas a la jubilación.
La revalorización de pensiones en 2026 cumple con el objetivo de proteger el poder adquisitivo, pero introduce diferencias relevantes entre colectivos. Mientras algunas pensiones suben de forma moderada siguiendo el IPC, otras experimentan incrementos mucho más intensos.
Desde una perspectiva práctica, conviene revisar caso por caso: tipo de pensión, situación familiar, límites de ingresos y posibles incompatibilidades. En materia de pensiones, los detalles importan más que los titulares.
Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.
Un cordial saludo,


